Canario

Author: s0marviel /



No, no puedo decir el secreto de como lo encontré, pero es que fue todo un proceso tan complicado. Podría intentar hacer una especie de relato acerca de ello, pero no lograrían comprender esa sensación de encuentro. Todo inicio esa ocasión en que perdí mi sonrisa, tuve un músculo que la provocaba pero ese músculo se enfrió, se endureció y no tenía la fuerza para moverse. Busque y busque, en aparadores de tiendas departamentales, pero todos tenían sonrisas propias o compartidas, unas personas parecían tenerlas practicadas pero no proporcionaban esa sensación de naturalidad. Algunas eran carcajadas y, otras respuestas muy básicas de comportamiento, pero ninguna podría proporcionarme esa sensación. Tuve ese terror desde siempre, considerar que sonreí a causa de una persona que me proporcionara la compañía para sonreír, me di cuenta algo tarde. Asistí a cafeterías, a donde los filmes, y en ocasiones donde las damas de compañía. Lugares usuales para una juventud, pero no encontré que me hiciera sonreír y ellos, mis amigos estaban todos bajo tierra. Fui entonces donde los viejos, a bailar alguna pieza en un lugar nocturno, de natación y embriagantes en las lejanías e incluso un falso matrimonio con la vecina pero sucedió igual. Entonces me dedique a la música, a bailar desde las sombras y a dar todo lo que no necesitaba, todo todo todo lo que no necesitaba. El rostro de miles de satisfacciones, sonrisas y envidias me volví pero los rastros no se iban, y la sonrisa no volvía, pero el resto de las cosas y personas parecían reemplazables. Di la razón a un viejo de la calle, que el mundo no valía nada y la magia blanca nunca había hecho nada bueno de mi, era un esclavo de mi propia búsqueda. Los grilletes salían directo de mis tobillos, algunos cables de mis piernas, acero inoxidable y trenzado recorrían sin darme cuenta algunos cientos o miles de kilómetros. Las tonalidades de mi piel contrastaban de forma drástica, los alrededores de mi ojo parecían tener un brillo algo similar al dorado pero conforme se expandía envolviendo mi cuerpo se oscurecía a un tono grisáceo. No tuve valor para continuar de esa forma, y observar a los demás a mi alrededor con cadenas y similares en su cuerpo, procedí a arrojarme desde el piso más alto, si había cable suficiente tal vez podría estrellar mi cuerpo al piso y terminar con esta joda, de lo contrario el cable detendría mi caída causando que mi cuello se quiebre de alguna forma u otra la joda termina.
La vida que tuve, fue todo un acto religioso de pérdidas y sacrificios, de efímeras ganancias y tristezas, de agonías y amarres. Y yo aquí en caída libre que parece interminable doy cuenta de mis errores, el último sacramento acordé a cierta religión. La absolución. La presión incrementa, el dolor de venas reventando por la velocidad se esparce, el mareo se hace más intenso, la vista se nubla y los huesos crujen, escucho las voces de las personas en la calle, gritos de mujeres, veo mi sombra en la banqueta, cierro mis ojos, adiós.
Los vidrios en dos calles alrededor se han quebrado, alrededor de veinte personas yacen en el piso muertas, y algunos autos aplastados por bolas de acero enormes. Cables que parecen colgar desde lo alto del rascacielos de la calle 5 han aplastado a algunas personas, y otras cuantas más se encuentran con heridas muy graves y algunos huesos rotos, un cable por la velocidad ha cortado en diagonal y por la mitad a una señora de avanzada edad, sin embargo no se encuentran restos adicionales más allá de cables y esferas de acero que hayan sido arrojados. Algunos testigos afirman un hombre muy extraño caía desde lo alto, luego vieron una luz cegadora y el cuerpo había desaparecido.

Ficha Última.

Author: s0marviel /



_____________________________Director Ejecutivo. S.


Sin número, expediente final del registro.

Hora oficial. 03:18pm

Se informa del asunto al jefe inmediato.

Dado que por motivos fuera de su alcance el usuario ha cesado los registros continuos el espacio permanecerá como un altar, sin resguardo alguno y a la intemperie de lo conocido como red virtual o interna. El mismo ha descrito una incorporación de su personalidad a una fuerza descrita como Zweifel, dentro de la cual añade ciertas anormalidades que se encuentran bajo su control. Sin embargo, testigos afirman que en ciertos eventos la fuerza anteriormente mencionada otorga algunas cualidades a quienes le presencian, así también se percibe que encontrándose el usuario en relación directa con "Zweifel", el mismo parece desarrollar habilidades distintas no antes realizadas así como poseer ciertos privilegios fuera de lo común.
En resumen, se exhorta a liberar al usuario sin restricciones, y permitir la unidad en sus acciones. Se recomienda sin embargo mantener la vigilancia para rastrear su evolución.

Saludos Cordiales.


Julien Aguilar.
Director General de Operaciones

Estudiar.

Author: s0marviel /

Me he cansado de leer, esto de repasar una linea tras otra -se dice Esthela mientras se frota los ojos suavemente-, aprender de memoria algo inconcebible no tiene sentido alguno para mi, se me cansa la mirada y mis ojos empiezan a arder, con una picazón horrible -se rasca, se rasca, se rasca-, esa picazón atras de la bola de agua es inexplicable, desearía que alguien me los reventara o que pusieran un pequeño pez dentro de el para que pudiera alimentarse de las bacterias y nadar dentro de mi ojo -se rasguña los párpados-, así albergaría una vida dentro, una vida agradable que me daría motivo a ver en otra dirección. Pero eso no va a suceder, esas cosas no suceden en la vida real -se dice miéntras se pone de pie-, una tiene que arreglarselas para vivir con lo que tiene, y con lo que le sucede, no hay de otra forma. Que más puede hacer una sino resignarse a lo que le rodea, a mendigar atención y, el cariño suculento que le proveen las convenciones sociales, así como el calor de un trozo de carne ocasional -se toca sus senos firmes-, aunque no estoy del todo mal. A decir verdad soy una chica deseable, que bien podría relatar tantas historias o crearse las propias, motivación no me falta; me falta realidad. Esa realidad que nos rodea y, en varias ocasiones nos permite crear, escribir, leer y aprender. Pero esto de leer, estudiar para una prueba es complicado, y me hace recordar que estoy sola -se cruza de brazos-. La vida no vale nada, y no entiendo lo que tengo frente a mis ojos, no me sirve saber el color de una bebida boba, que endulza mis ideas y agracia mi estilo, es tan solo un recipiente que me hace sentir que algo es interesante. Pero ¡Ay de mis ojos! De ellos y su sensibilidad, como arden cuando se dan cuenta de mi falta de entendimiento -se entierra las uñas despacio, poco a poquito-, con ganas de sacarlos a presión de sus hoyitos. Pero no perderé más el tiempo, no señor. ¡No más! Nada de aligerar el tiempo, ni de ilusionarme en tonterías, mejor tratar de entender Esthela, mejor así. Parpadear un poco, descansar un tanto otro, un tanto poquito, continuar y estudiar. Nadie ha muerto por comprender las lecturas del ocultismo -se toca la piel del rostro, se pellizca las manos, se toca más y pellizca fuerte los párpados-, pero no desistiré. Un té de hierbas, leer y tratar de comprender un poco más resultará. Claro.

El hombre al que le creció demasiada piel.

Author: s0marviel /


01:21am.
Me duele el gordo del pie izquierdo. Susy no deja de hablar mientras está dormida, es martes, y contando el domingo como inicio de semana lleva tres días haciendo lo mismo, murmura mientras sueña. Siempre he tenido el sueño muy pesado, pero por alguna razón estas últimas dos semanas ha sido muy ligero y estos tres días no he podido conciliar para nada el sueño, a lo mucho he dormido un par de horas, pero solo hasta hoy me duele el gordo, pero no es un dolor común, es un dolor que viene en “combo” con desveladas, mareos, dolor en los ojos y una sensación interna de ronroneo. Como hijo de un médico especialista aprendí que para síntomas extraños y fuera de lo común uno debe llevar un registro de los sucesos. Bueno, todo me parece fuera de lo común, a excepción del ronroneo, que surgió al tiempo mismo, a raíz de un momento gracioso. Susy y yo regresábamos de un viaje, el cual hicimos a una playa cercana que se encuentra a cuatro horas, decidimos ir porque ella pidió un tiempo de descanso en el trabajo, nos quedamos tres o cuatro días, en el cual la pasamos muy bien, pero el premio a la situación espontanea fue cuando en el regreso veníamos en un transporte nocturno, y en la oscuridad tuvimos intimidad, hacerlo con ella siempre es fantástico, pero esta vez en el momento de mi clímax ella murmuro en mi oído: “¡Apunten, disparen, fuego!”. Al llegar a nuestra casa desde esa madrugada tuve problemas para dormir, sobretodo porque ahí comenzó dentro de mi cuerpo el ronroneo.

02:58am. En la radio se ha escuchado una noticia que me ha hecho olvidar por un instante el dolor del gordo. El locutor ha dicho: Un hombre peligroso, al parecer de aspecto caucásico ha escapado de un sanatorio, la policía cree que el presunto criminal sea el famoso verdugo como le han apodado los medios, que hace algunas semanas cometió diversos homicidios en la ciudad. Se cree que éste ha escapado gracias a la deficiencia del cuerpo de seguridad y a un presunto detective que se encontraba trabajando en su caso. Les recomendamos a los radioescuchas que aseguren puertas y ventanas y se mantengan al tanto de futuras noticias, sugerimos así a la comunidad reporte cualquier anormalidad.

03:45am. En los alrededores se percibe una quietud y a lo lejos algunas patrullas. Susy ha dejado de murmurar, dejo de hacerlo después de repetir de forma constante: ¡dos dos!, un par de veces y luego un sonido que parecía gruñido, y a la vez una respiración ahogada, sus últimas palabras antes de dormir en la quietud fue: Adrián, te amo, girar y cortar. Cuando ella dijo eso un escalofrío subió de lo bajo de mi espalda hasta la parte alta de mi cuello. Mi pierna izquierda dolía igual que el gordo y en mi espalda mi columna sudaba como ojo de agua. He puesto una toalla bajo mi espalda, y una comezón que empieza justo arriba de la ceja me ha empezado a incomodar, porque produce un dolor leve y me da la sensación de miles de bichos caminando dentro de mi cabeza.

04:10am. He dormitado, al despertar me he encontrado con mi pierna más gruesa de lo normal, oscurecida con un color similar entre el café y el verde oscuro, mientras esto era recién descubierto por mí, un ruido parecido al de los grillos se escuchaba cada vez más cerca.

04:35am. Me he despertado de no muy grata manera y he despertado por cuatro sonidos de la casa de junto, cuatro detonaciones ensordecedoras, han sido balazos en la casa argentina, en menos de dos minutos he cerrado toda la casa. Me temo haya sido un homicidio múltiple o un asalto frustrado, no me atrevo a averiguar qué ha sucedido, a final de cuentas tenían una semana de haberse instalado aquí junto.

04:40am. ¿Policía? Si, dígame. Quiero denunciar un homicidio en casa de mi vecino. Está bien, trate de mantener la calma estamos rastreando la llamada, le haré tres preguntas, conteste de forma breve. ¿Se encuentra usted a salvo y seguro, en un lugar resguardado? Sí, yo y mi familia. ¿Sabe usted que ha sucedido exactamente? No, solo he escuchado cuatro disparos de arma de fuego en casa de los vecinos argentinos, eran una familia de cuatro seguro los asesinaron. ¿Cuenta usted con alguna forma de defender a su familia? Yo, este... sí, creo tener una forma de defensa. Bueno señor, ¿me podría decir su nombre? Adrián Márquez. Bueno señor Márquez, una unidad va en camino, tenga calma y tome sus precauciones. Se escucha una quinta detonación. Señorita, ¿escucho usted eso? Si, un disparo, ¿se encuentra usted bien? Si. Bien señor Márquez le pediré que no cuelgue el teléfono. Lo que usted diga señorita no colgaré pero lo dejaré en la mesa de al lado de mi cama.

05:00am. Me han despertado de nuevo, y esta vez fue el acelerar de un coche a toda velocidad en casa de los argentinos, no hay luz en las calles y aquí dentro solo nos ilumina una lámpara a 1/8 de su potencia. Ilumina lo suficiente para darme cuenta que el dolor se ha disipado, y en lugar de eso una especie de crisálida recubre enteramente mi pierna izquierda y la mitad de mi torso, aparte que tengo poca sensación en mi espalda, como si estuviera más dura y menos sensible. Escucho ruidos afuera de la casa, la policía aún no ha llegado, y si debiera de hacer algo, habría de usar el viejo revólver que se encuentra en la mesita de junto…

05:40am. No logro ver bien, no me puedo mover he quedado paralizado y justo ahora escuche un grito de terror de Susy viniendo de la cocina…

Buenos días radio escuchas son las 07:00am., esperamos hayan descansado, a su vez sentimos informarles dos hechos terribles. La familia Reboles fue encontrada muerta esta mañana por la policía en la sala de su casa. Los cuerpos de los cuatro integrantes de la familia fueron encontrados en una posición totalmente recta, cada uno en relación con otro en un ángulo perfecto de 90º, haciendo un cuadro perfecto entre los integrantes, quedando al centro dos pequeños recipientes. Uno conteniendo sal y, el otro pimienta. Junto a estos recipientes un arma de fuego calibre .45 clásico, encontrándose en su cartucho 4 balas restantes, lo que deja a numerosas dudas así como especulaciones a los detectives y policías encargados del caso; siendo el otro hecho lamentable y muy extraño quizás para la audiencia que sus vecinos, los Márquez hayan perecido. La policía encontró que la casa de los Márquez estaba totalmente cerrada y sin acceso, teniendo que forzar su entrada solo para tropezar horrorizados ante una cruel escena, en la cocina se encontraba la mascota de la familia con un disparo de lo que podría indicar una detonación de escopeta a corta distancia, causando un daño severo al destrozar en su totalidad su cabeza, sin encontrarse rastro alguno de la misma o sangre alrededor del canino. A su vez, hallaron en la recamara una sádica escena, la esposa Susana Márquez desnuda colgando de sus pies, en ganchos para carne, sobre el centro de la cama sin la piel entera de sus brazos y con una mueca de alegría salida de una película de terror. El Sr. Adrián Márquez acostado bocabajo inerte, presa de una enfermedad cutánea que hacía ver su cuerpo entero como una cigarra en proceso de maduración. Lo espeluznante de la escena es que la sangre de la Sra. Márquez goteaba lentamente sobre su esposo y nuestros valerosos policías no comprendían la escena; sin embargo, lograron escuchar unos quejidos muy leves a lo que procedieron a girar el cuerpo del Sr. Márquez quedando atónitos ante el hecho. Ana, la hija de 4 meses de la pareja se encontraba bajo el Sr. Márquez sin herida alguna, totalmente intacta y sin una gota de sangre. Esto fue algo sorprendente dado que el Sr. Márquez presentaba un hueco enorme en su tórax, donde la niña se encontraba alojada de forma cálida y en total calma. La policía aun no tiene indicios sobre lo que pudo haber sucedido, y se guarda toda la información para averiguaciones posteriores; sin embargo recuerdan a la población extremar precauciones.

Fedora G.

Author: s0marviel /



Canto, levanto mi voz al viento como la niña idiota que parezco. Plastificada y remendada hasta la vulva con hilos de seda, que nadie se de cuenta que mis padres copulaban conmigo desde niña. Canto al viento cosas hermosas, que todo sonido de mi garganta rasgue los cielos, pregonando mi infertilidad y la sensación de ardor de mi cuerpo. Me enferma hacerlo, pero si no salen las palabras de esa forma, "rocky" el perro ladra destrozado del placer doloroso que le proveo. Vivir con un can, sin patas, las que considero piernas lo deja solitario ante las demás perras, no queda más que vocalizar su placer. El apretar de mis dedos, y los pellizcos de mis uñas en su miembro, lo encolerizan y excitan suficiente para que se derrame entre mis juegos. Tomo su cúmulo de semen, lo froto entre mi sexo, dejo que su dulce aroma me penetre el cuerpo. Que lo tibio de su líquido provoque en mis genitales la producción de sus jugos.
Me gusta sentir el chorro corriendo por mis manos, interminable. Rellenarme cual pavo de acción de gracias con la leche que me otorga. Una ocasión, en este inverosímil ritual de mi mente me aparte, desfallecí; en pocas palabras me mal viajé. Veía a mi perro penetrarme de forma dura, ruda; mordiéndome el cuello, y lamiendo mi cara, mis pechos. Embestía con fuerza mi sexo, mientras en su arremeter babeaba, y cubría mi cuerpo. Mi padre filmaba la escena, mientras empinado estaba su cuerpo lo recargaba con lentitud sobre una pared donde se apreciaba un enorme dildo en forma de cuerno. Madre le lamía en ocasiones varias los testículos a mi padre, recién depilados, después de sacar sus finos y pálidos dedos del ano de mi perro. -¡Ay Rocky! ¡Me coges como el pinche diablo, métemela más cabrón!- gritaba yo. Siempre me ha gustado filmarme con la cámara web de mi computadora portátil, apoyada en el peinador. ¡Obvio! No es para que ningún pervertido idiota disfrute de lo que hago, pero prefiero ver toda la situación como una obra de teatro filmada. Un teatro que ha roto no la cuarta pared, sino la concepción misma de teatro, no como ya se ha hecho antes, ni como una nueva o experimental forma de hacerlo. Sino para representar lo ya presente en la calidez humana. Su necesidad de afecto, de eso me di cuenta cuando alucine con esa escena.
De ahí en delante no pude evitarlo, grabarlo era no una obsesión, ni un deber, sino un efímero placer histórico. Algo que la humanidad en algún momento debería conocer y transmitir. Mientras mi talento es descubierto, lo disfruto, en compañía de rocky lamiéndose las pelotas en el piso, y unas sabrosas palomitas con salsa roja; obvio que de la picosita. Aunque lo admito en ocasiones he logrado cosas inciertas, de las cuales las epifanías me invaden, pero yo de forma muy sagaz lo evito. ¿Como? Se preguntarán cuando encuentren estas grabaciones, con la fuerza de mis manos, masturbándome hasta el cansancio y quedar dormida. No es algo sencillo de lograr, pero requiere invertir tiempo y mano de obra. La verdad, con la vulva llena de hilos y sin mucho acceso al sexo masculino no se puede hacer mucho. Es que como decirlo; son idiotas los hombres. Ninguno como mi papá para disfrutar de la vida. Recuerdo con mucho cariño hacerle señas en calles solitarias, mientras el tenía sexo intenso con mamá. Decía el muy precioso. -Anda hija, pon atención de lo que haces, porque sino, cuando crezcas no tendrás un marido que te haga jadear como yo a tu madre-. ¡Cuanta razón tendría el malnacido de mi padre! Pues, por poner atención a sus movimientos, y engolosinarme no supe reaccionar cuando la policía lo subió a la patrulla con el miembro de fuera. Y el resistiéndose a salir de mi madre, le latigueaba en ocasiones las nalgas a mama.
Esa ocasión, el tardo cinco años en regresar a casa. Dado los cargos imputados; Agredir a un oficial de policía, resistirse al arresto, posesión de enervantes, unas faltas administrativas y a la moral. No sabría decir que otras cosas, dado que era muy inquieto y debió haber hecho más actividades. A mamá solo le dijeron que era una callejera, y que si iba a andar cogiendo en la calle, debería cobrar al menos, no andar de calienta vergas por placer, y que para la próxima diera el respectivo moche, sino iba para dentro las 46 horas correspondientes. Tan triste ella, sola y olvidada por la vida; o eso decía ella, pues se daba sus ratitos de pasión con los vecinos. A falta de pan, tortillas. Yo, por mi parte crecí un poco aquí, y un poco allá. Acorde a esos recuerdos, nunca dejo de pensar en la ocasión en que casi estuve casada, no es algo de lo que me sienta muy orgullosa pero que más da, total en algo me entretuvo esa aventurilla emocional o piernal como decía la tía Elsa. Al menos asi se refería ella a sus queridos y amistades; las cuales frecuentaba para no aburrirse.
Cuando tuve que vivir mas allá que aquí, es decir con los viejitos de tres casas mas delante, y digo vivir porque eso era. Crecer, aprender de ellos y criarme cual perro recién adoptado durante el día dado que mi señora madre copulaba de forma intensa por las tardes y así ahorrarse los servicios básicos. Y como la tía, esa, la cachonda no me aceptaba en su casa porque vivía con varios hombres, pues ella misma fue con los señores, que resultaron ser unos conocidos de toda la vida, o al menos eso decía ella. No puedo quejarme, acepto que crecí con un odio interno a las relaciones personales por eso. Por culpa de los viejos ya no puedo querer a los canes como los quería, vivía ensoñada besando sus hocicos cuales novios circunstanciales de mi madre. Pero al anciano, como le encantaba sentirlo, que su señora esposa el can le lamiera la concha y a el ser follado después de las lamidas; pobres bebés.
Me compadezco de ellos, y a raíz de aquello tomé la decisión de darles el placer que se merecen. En un merecido ritual que me colme y los llene. Recuerdo que el nombre de aquel con quien me iba a casar se apellidaba Cortéz; mi conquistador. El can de los viejos se llamaba Hachi, como el de la pelicula. Ambos ellos, siempre fieles hasta la muerte, que menean el miembro y la cola, felices, de haber logrado alguna suerte. Por eso mi "rocky" es lo mejor, alguien en quien puedo concebir su error, pero tal vez estaría mejor dejando todo esto de lado, y convertirme en criadora o entrenadora de perros u hombres en su defecto. Por mi cuenta, una buena croqueta, cojida o algo similar, y el dinero siempre llegará.

Mítico. (Re-acomodo de lectura).

Author: s0marviel /


Presente, la presión se encuentra, en un corazón. Derrotado hasta detenerse. Los colores le cambian, y los vellos se erizan, se cortan los jadeos, por una insana risa. No, no son las curvas, ni de merólicos mucho menos de lo eterno, ni mal formadas ideas. Presas de un retorno etéreo; son eyaculaciones fugaces al aire, con algo parecido al montón de carne. Terrenal, antinatural; son esas formas en movimiento, en un acorazado ecosistema. Sublime presa de recuerdos. Pero no queda nada, no y no.
Erizada continua, hasta por alquimia se detiene, y en un segundo todo lo transforma, escamas y piel que a cada parpadeo muere y cambia, camaleónicamente se esconde, huye. De todo aquello que ama. El atardecer baña su desnudez en pleno monte baldío, donde los mortales entre basura y matorrales fornican. Visitando lugares famosos, cogiendo en hoteles y besando sus hocicos. Pero uno entre tantos pobres, se mutila y se transforma, no pasa más allá de algunas noches en que el escuche le griten su nombre con brío.
Un monstruo, algo inalcanzable huye entre el anochecer, entre los restos del sexo y las piedras, no se detiene, no se revela. Un pequeño ser le observo, por un instante su mano petit el rostro toco. Una joda grandiosa, la cosa pequeña le asusto. Pues al darle un beso sin querer después de tocar la cara, le mordió. Pobre pequeña, el monstruo de su torso, sangre le arrojó, pero no hay nada que hacer.
Llena de júbilo grito, se sentía feliz por la caricia del extraño ser, y en una parte del terreno varios seres aspiraron; ese aroma que desprendía la niña al ser bañada, corriendo en brama con sus miembros largos como espada, durante toda la noche la fornicaron. Pequeña estúpida, no logro detenerlo; pues más que quererlo, no supo como detenerlo. Disfrutaba de forma deliciosa, ese embate, ese zangoloteo pero un monstruo se le escapaba de las manos. Rodeada y cansada en la madrugada, se daría asco llena por todas partes del esperma, aterrada por su acto, y de forma constante se regodea aún en su inmundicia. Desperdiciando su sexo, por colmarse su vida.
Aterrado continuaba huyendo, de forma constante, aquel oscuro ser, escamoso hasta las rodillas, se defendía como un erizo, con sus pelos necios y lacios. Firmes como agujas, que se entierran en los desterrados, cuando alguno otro buscaba su cercanía. Buscado por mitológicos seres, y terrores de pesadilla se encontraba el, escondido en cualquier lugar, hasta poder crecer. Aquel terrible monstruo era un distinto ser, un hombre con corazón de niño, que su realidad podría distorsionar, en un mundo de niños con el corazón frío cual adultos no podía continuar.
Despellejando paulatinamente, de su terquedad, a todo aquel que quisiera en su perímetro continuar. Para permitirle con mucho éxito la vida disfrutar. Décadas después, abandono la ambigüedad. Acepto la humanidad, donde la eternidad le dio el perdón, alejándose de el y encontró la felicidad, que la muerte le permitiría tener. Un descanso a algo que albergaba con suerte, un latido constante.

En la pérdida de mi autoengorda.

Author: s0marviel /



Me volví completamente loco, en partes desde hace dos meses. Primero fueron mis pies; se voltearon al revés, caminando a duras penas voy. Y me detengo cuando lo necesitan, no cuando yo quiera descansar. Las ideas después fueron víctimas, cuando menos esperaba yo, manifestándose en mis ojos estaban, las percibía un poco a la distancia, asustado me reía. La coherencia se ha perdido, los miembros de este cuerpo que no poseo han perdido concordancia en movimiento. Detener la palabra, detenerla porque me invade la mente. Los únicos de mi lado, justicieros de mi ser. Los dedos meñiques. Se entrelazan, manteniendo un poco de mi muy reducida libertad. Me atesoran, como lo último apreciable de la existencia.
Me volví aún las loco cuando se separaron, cuando uno de ellos se doblo, se giro un poco. Obviamente entorno a otro meñique, de una tal estudiosa de lentes delgados y pechos firmes, muy delgada y con labios de color rosa. Que balbucea y me ensaliva las cejas al dormir, pero no me aterra, dado que jamas estuve en control de mi cuerpo, ni el de mí. Aunque admito, al principio MIEDO en mayúsculas tuve, pero la mujer esa, mi locura consume. Pero no puedo decir más, tan solo pocas cosas, y con ella he aprendido que los terrores construyen, las alegrías albergan. La locura libera y oprime, pero la diferencia crea, así como la unidad casi siempre estructura, pero el miedo... El miedo como tal genera cualquier cosa sin dirección alguna.
Y yo, soy sincero, estoy aterrado. Me encuentro ensimismado, pero no por mucho. Porque en cualquier sentido, y en cualquier forma ella me cura, me consume hasta mi recién recuperada cordura.